La Coctelera

Categoría: Publicidad friki

Grandes Leyendas Frikis: Segata Sanshiro!

No me hartaré nunca de repetir que ser friki es ser un mitómano empedernido. Grandes figuras que brillaron con luz propia y que encontraron su fin, muchas veces trágico, pasan inadvertidas a la mayoría de las ovejas que pueblan esta maravillosa sociedad, pero son objeto de culto por innumerables frikis.
En este caso os traigo un documental de elaboración (casi) propia sobre una gran leyenda de la publicidad friki, importado de Japón (dónde si no): SEGATA SANSHIRO

Ahora ya podéis consideraros más frikis de lo que erais cuando entrasteis en esta página, pero si os quedan ganas de enfrikaros un poco más si cabe sobre el tema, tomad:
Memorial Segata Sanshiro
Rinconfriki
El blog de Manu

Y para aquellos acérrimos fieles de La Capilla de Chuck, tomad la siguente muestra de herejía: Chuck Norris teme a Segata Sanshiro

Y recuerda:
“Si no comentas el alegato, Max comete un asesinato.”

Metafrikismo: El Oso del Millón de Dólares

Debéis saber que los frikis son unos mitómanos por naturaleza. Sí, grandes leyendas que murieron jóvenes son objeto de culto para muchos frikis y me refiero con esto, por decir unos pocos, tanto a Elvis o a James Dean como a figuras tan sobresalientes como Mazinger Z, o Darth Vader... que ahora que lo pienso tienen un curioso pero palpable parecido en sus máscaras.

Pero no sólo de grandes mitos vive el friki. Existen mitos más pequeños y de andar por casa que también dejaron una huella inadvertida en el recuerdo.
¿Os acordáis de Mimosín? Sí, ese osito de peluche tan entrañable y empalagosamente ñoño que protagonizaba los anuncios de una conocida marca de suavizantes que llevaba su nombre. Mimosín fue un pequeño mito que todos llevamos dentro y hoy voy a contar su historia:

Este pobre juguete-prodigio (aunque nunca llegó al nivel de otros) vió truncada su carrera en España a principios de los años 90. Los mandamases de la empresa decidieron que para empalague ya existían los toffées y que con la llegada de Emilio Aragón en Médico de Familia ya estaba el cupo completo.

El pobre Mimosín fue despedido y su nombre cayó en la fosa común de la cultura española, pasando a definir a mascotas, osos de peluche en general o grandes hombres que comparten tanto su amor común por otros de su género como tener vello corporal por todo el cuerpo.

Pero no todo había acabado para este oso y lejos de ablandársele la gomaespuma se le endureció el carácter, así que con un par de cojines cruzó el charco para empezar de cero otra vez haciendo lo que mejor sabía: realizar peligrosísimos saltos de 15 centímetros sobre colchones de toallas extremadamente suaves y esponjosas (ríete tú de los de Jackass). Salvó el escollo del idioma con bastante facilidad y trabajó durante el resto de la década a pleno rendimiento.

Sin embargo la tragedia le sobrevino un aciago día de 1999. El famoso director de vídeos musicales Chris Milk había observado su trayectoria y le contrató para realizar un spot. Sólo debía seguir su patrón habitual hasta que le dijeran “corten”. El caso es que, poco después de empezar el spot, un tanque irrumpió violentamente en el estudio, decidido a acabar con nuestro amoroso héroe. Finalmente el tanque acabó arroyándole y el pobre Mimosín perdió las dos piernas, un brazo, un ojo y un cacho de oreja izquierda.

El “corten” nunca llegó para él.

Poco después, un extraño grupo de científicos lo encontró agonizando entre huellas de oruga. Le dieron una segunda oportunidad. Lo reconstruyeron mejor de lo que era antes. Más fuerte, más rápido, más suave, mejor.

Pero los fantasmas del pasado siempre vuelven.

Aquí tenéis el verdadero significado de este post: ¡el renacer de un mito en miniatura a través del metafrikismo! ¿Que qué es el metafrikismo? Pues frikismo sobre el propio frikismo. En este caso, Chris Milk hizo un anuncio metafriki: anunciaba un juego de la Nintendo 64 mezclando la figura de Mimosín con “The Six Million Dollar Man”, traducido libremente en España por “El Hombre del Millón de Dólares”. Se ve que en España siempre hay menos presupuesto, aunque podría ser peor. Si no, mirad:

Cuando Gran Hermano llegó a los videojuegos

Bueno, supongo que este es un título un tanto pretencioso, pero la verdad se trata de un símil bastante aproximado. Muchos recordamos (algunos con una sonrisa entrañable, otros con una manifiesta mueca de desagrado) un título de Electronic Arts que aún al día de hoy sigue generando secuelas y expansiones: Los Sims.
Sí, digamos que, más allá del hecho de jugar a casitas de muñecas con estas pequeñas personitas virtuales, se escondía tanto el ansia megalómana de muchos por controlar sus vidas, como el sadismo del que simplemente quería someterles a la peor de las torturas de una forma trivial. Pero por encima de todo está la satisfacción mórbida del ser voyeur. Sí, es triste pero parece que todos llevamos cierto voyeur dentro y no sólo ese juego le sacó partido a esa característica tan televisiva. Otros juegos como Playboy: The Mansión o el más flagrante: “Singles” lo hicieron, ambos centrados en aquellas temáticas que se suelen tratar a partir de la medianoche y que tienen dos rombos de etiqueta.

Sin embargo el caso en el que me quiero centrar es el de Animal Crossing, aquel juego que os enseñé en el post anterior . A mucha gente le pasó bastante desapercibido el anuncio entre otras cosas porque estaba en inglés. Bien, no sólo os lo brindo subtitulado sino que además os traigo la campaña publicitaria casi al completo. En ella, se presentan a unos entrañables personajes que plantean su vida en el juego como si fuera casi un reality show, con escenas en el confesionario y todo.

…Y ahora que me doy cuenta, quizás “Los Sims” sea más similar a “La casa de tu vida” que a “Gran Hermano”, más que nada por la cosa esa de que tienes que construir tú la casa. En fin.

Anuncios frikis

Los frikis, como comprenderéis, suponen una porción suculenta de mercado para muchas compañías de diversos ámbitos, pero uno de los mercados en los que los frikis cobran especial importancia como clientes es, sin lugar a dudas, el de los videojuegos.

Así es, ésta tribu urbana está compuesta por ávidos consumidores de esta clase de material informático de ocio (bueno, realmente de casi cualquier clase de material informático en general). Al igual que con películas, cómics, libros o series de televisión, los frikis también se identifican con los personajes de los videojuegos. De hecho, éstos, los personajes de videojuegos, son quizás los personajes con los que más pueden llegar a identificarse. ¿Por qué? Es un mérito fraguado a fuego lento a través de incontables horas de vicio delante de un monitor.

Los publicistas lo saben (sabemos), de ahí que se recurra con frecuencia al frikismo para anunciar un producto friki. Siendo un poco aventurero, (como la mayoría de los teóricos de las ciencias sociales) y prescindiendo de una autoridad sobre mi mayor que la mía propia (como la mayoría de los teóricos de las ciencias sociales) puedo decir que esto es una manifestación del fenómeno del metafrikismo. ¿No os suena el término? Normal, lo acabo de acuñar y le dedicaré un post en profundidad más tarde.

Volviendo al tema del frikismo en la publicidad, he aquí un ejemplo bastante conocido:

A veces tanta es esta identificación con los personajes del juego que puede llevar a ciertos problemas de personalidad, como fue el caso de estos pobres frikis del animal crossing, un juego de la gamecube posteriormente convertido a la nintendo DS:

Creedme, esto es sólo un aperitivo. Hay una cantidad INMENSA de publicidad friki.